Seguramente viste algunas cosas por la tele, pero no podemos dejar de contarte lo que ha pasado en la Facultad en el último tiempo. A ver, un poco de historia...
Las noticias comienzan a aparecer cuando la Escuela amanece tomada, pero sin duda en la Facultad las cosas estaban empezando a cambiar desde mucho antes.
Para ninguno de los que participamos en el movimiento llegar al extremo de una toma era el escenario ideal, pero ante el cierre de todas las posibilidades de diálogo y los caminos institucionales, entendimos que si la Comunidad Universitaria no asumía en conjunto la tarea de pensarse a sí misma, el vuelito de la historia no iba a alcanzar para que nuestra Facultad encarase adecuadamente los desafíos que le plantea el siglo XXI a la Universidad Pública.
Hasta antes de la movilización, en nuestra Facultad reinaba una suerte de condición de normalidad que escondía profundas falencias y la falta absoluta de un horizonte común que guiara sus rumbos.
Durante el año 2008, una comisión conformada por estudiantes –la Comisión Académica- a partir de un exhaustivo trabajo durante más de seis meses elabora un informe que devela una profunda irracionalidad en la conformación del Claustro Académico (cuerpo de profesores), que evidenciaba la existencia de docentes sin actividad y profesores que realizaban tareas de planta en calidad de invitados, además del limitado avance de las reformas de la malla y al sistema de evaluaciones implantadas el año 2002.
Cuando dicho informe fue dado a conocer a toda la Comunidad, las autoridades decidieron ignorarlo y entenderlo como una ofensa a la Administración, lo que develó un segundo grave problema: la falta absoluta de espacios de deliberación democrática para evaluar nuestro desempeño como Comunidad y plantearnos metas a seguir.
Ante este escenario, los estudiantes organizados en el Consejo de Representantes y las Asambleas de Generación fijan un petitorio para las autoridades que es aprobado por el 81% de los estudiantes en un referéndum en el que participaron casi 1400 estudiantes y que establece los siguientes puntos:
1. La elaboración de un Proyecto de Desarrollo Institucional (PDI) en un claustro triestamental.
2. Llevar a cabo un proceso de regularización del Claustro Académico.
3. Acceder a estándares reales de democracia interna.
4. Renuncia del Decano Roberto Nahum y toda la plana administrativa como garantía para la realización del proceso, ya que no han sido llevados a cabo durante su gestión.
Cuando dicho petitorio fue presentado a las autoridades, éstas se negaron incluso a recibirlo, lo que motivó la decisión de las Asambleas de Generación de tomarse la Escuela el miércoles 29 de abril.
La toma finalizó 43 días después con la designación como Decano Subrogante del profesor Luís Ortiz, quien se comprometió a cumplir todo el pliego de peticiones de los estudiantes. Se establece para tal efecto una comisión que realice propuestas sobre la regularización del Claustro y una comisión para fijar el procedimiento del Claustro PDI.
Un Proyecto de Desarrollo Institucional es la hoja de ruta que dota de sentido a la Facultad, fijando objetivos claros a cumplir en un tiempo determinado. Es en el proceso de elaboración de este documento en que toda la Comunidad debe discutir cómo se concreta en la Facultad de Derecho el objetivo de la Universidad de Chile de formar profesionales y producir conocimiento al servicio de las necesidades del país.
La comisión que elaborará el PDI estará conformada por 14 profesores, 4 estudiantes y 1 funcionario y comenzará a funcionar durante este mes. Los profesores ya eligieron sus representantes y los estudiantes, a los nuestros que son Damián Fernández (3° año), Mauricio Garetto (5°), Farid Seleme (2°) y Vicente Grubsic (4°).
A su vez, durante el mes de diciembre, la Comisión Claustro evacuó su informe final que confirma los resultados obtenidos por la Comisión Académica y propone medidas para lograr la regularización del Claustro, que deberán ser implementadas por decisión del Decano y el Consejo de Facultad.
Hoy día, hemos dado un gran paso, con la movilización pasamos de una facultad que funcionaba por inercia y según los esfuerzos de distintas voluntades individuales a una facultad donde su comunidad tiene conciencia de lo que es y voluntad de construir un proyecto de modernización en común. Pero aún nada ha cambiado y hoy, más que nunca, todo está por definirse. Si no nos hacemos cargo de participar en el proceso que impulsamos, nada de lo que soñamos llegará a concretarse.
Estudiantes Autónomos
No hay comentarios:
Publicar un comentario